Hola, Dislexia. Me alegra haberte encontrado en mí, porque de lo contrario, hubiera pensado que de verdad era yo. Resulta que me di cuenta que vives en mí, desde siempre. Desde que te conozco he mejorado mucho y me alegra saber que hay maneras de cómo convivir contigo. A mis 31 años, ha sido grato saber que eres parte de mi vida y la de muchas y muchos que como yo, no entendíamos muchas cosas. 

¿Qué es la dislexia?
Una persona con dislexia tiene un mecanismo diferente de aprendizaje. Es un desorden cerebral que hace que no procesemos de manera regular la información que recibe nuestro cerebro. Padecerlo, puede ser muy doloroso, si es que se desconoce que la persona la padece. 

Fui de las chicas que tenía pánico exponer frente a la pizarra y, me paralizaba al leer. Nunca me aprendí la tabla de multiplicar y hasta ahora no me lo sé, sin embargo, logré ser una de las mejores en cursos matemática de la universidad. Tuve que aplicar mis propias técnicas para estudiar, sin saber porqué y  funcionó. Una profesora de lengua en la universidad me enseñó a exponer y logré ser una de las mejores en el curso de Lengua II.
El primaria fui una de las primeras en clase, debido a la dedicación de mi padre conmigo, sí que la pasaba mal. Luego, en colegio cambió la cosa, todo me iba de regular para abajo. Destaqué en Universidad porque encontré mis propios métodos. Las fórmulas se convertían frases, grandes teorías en figuritas y flujo gramas. En exámenes siempre tuve errores ortográficos y me bajaban puntos por ello, siempre.
La derecha la confundo con la izquierda, pero tengo muy buena orientación y no tengo problemas con los colores o eso creo hasta el momento.

La experiencia más traumática ha sido trabajar en una compañía con compañeras que me la pusieron muy difícil. Era un nuevo trabajo para mí, nuevas cosas que hacer para completar el ciclo de una carrera profesional aparentemente exitosa. Mi trabajo consistía en hacer la revisión final de propuestas de licitaciones para clientes de minería. Revisar y preparar documentos de más de 150 páginas en promedio. Todo el tiempo, sin parar, y con una hora y fecha exacta de entrega. Recuerdo ir a la oficina a las 5:00 a.m. y salir pasadas la media noche. Aúnque cumplía los objetivos trazados, siempre había un error y mis queridas compañeras, hacían un escándalo por una palabra mal conjugada en el documento y claro, esto era repetitivo, pese a que me esforzaba mucho, mucho.

Lo entiendo todo ahora, jamás creí que a mis 30 años correría al baño a llorar por lo duro que fueron mis días haciendo ese trabajo. Por más que me esforzaba mucho, siempre cometía errores. Todos mis sueños se vinieron abajo y finalmente tuve que salir de la compañía. Tiempo más tarde comprobé lo que sospechaba: Tengo Dislexia.

tEncontré en los viajes una manera de cómo sentirme bien. Ahora estoy en este proyecto llamado Marypaz que se ha convertido en una de las cosas más bonitas que me ha pasado.
Ahora, entiendo que la mejor manera de como hacer mi vida será emprendiendo, porque ya lo hice antes y me ha ido muy bien.

Me considero una persona bastante inteligente, pero creo que no es suficiente para cumplir mis sueños.
Esta historia sigue, la gente me corrige porque suelo confundir las palabras, cuando hablo. Me confundo con los nombres, pero jamás me olvido de las personas.

Vivir con dislexia no es escudo para justificar la falta de responsabilidad para seguir mejorando. Sin embargo, si notas estos patrones en una persona, se paciente, y da un feedbak de verdad.

Muchas sociedades, escuelas, profesoras, médicos y psicólogos no están suficientemente preparados para detectarlas y lidiar con ella.

3 Datos Curiosos que debes saber según incluyeme.com:

UNO: No es causada por un daño a nivel neurológico, sino por el desarrollo del cerebro, donde se ve afectado el modulo fonético, que es el área que coordina la unión de sonidos que forman las palabras y su descomposición. Por eso, 

DOS: La Creatividad e inteligencia no se ven comprometidas. a capacidad de las personas con dislexia para conceptualizar ideas, es muy alta, por lo que se vuelven creativos, intuitivos y desarrollan bien la curiosidad, lo que les lleva a adquirir conocimientos significativos.

TRES: Mientras que las personas que no tienen dislexia usan tres áreas del hemisferio izquierdo en el procesamiento del lenguaje. Las personas con dislexia usan el hemisferio derecho, de ahí que confuden mucho cuando señalan las direcciones.

Si buscas que personas famosas con dislexia, hay ene y resulta que fueron genios. Es momento de escribir mi ruta.